martes, 15 de mayo de 2007

¿Humus o Nakva?

A ver si alguien me puede decir si yo estoy equivocado o no.
Tengo un amigo desde hace muchos años, que se fue a vivir a Israel, hace 5 años aproximadamente. Por respeto a él no voy a mencionar su nombre ni su historia, ya que a pesar de pensar muy distinto, igual lo quiero.
En su momento, se fue a vivir por un ideal: el de vivir en la tierra ancestral judía, vivir en el Estado judío.
Siempre opinamos distinto respecto a dos puntos: el judaísmo y la relación con los palestinos. Me acuerdo de tener acalurados desencuentros respecto a estos temas, tanto en Uruguay como en Israel.
Sin embargo, es sabido que todos los judíos pensamos bien distinto; como dice el refrán "2 judíos, 3 opiniones". También solemos ser apasionados, muchas veces hasta el límite, respecto a ideales.
Chateando con él hoy, me entero que gracias a D's está bien, laburando a mil; sin plata, pero feliz. Lo cual me alegra escuchar de alguien que se lo tome así, porque en general el mal humor es lo usual cuando hay dificultades.
Pero hete aquí, que también me cuenta que lamenta no poder seguir concurriendo con la frecuencia de siempre a una ONG en la cual activa. Me alegró mucho saber que además de trabajar y estudiar, tiene tiempo para el altruismo organizado.
Pero cuando le pregunto a qué se dedica su ONG me responde: "Nos dedicamos a concientizar a la población judía sobre la Nakba". Nakba... nakba... me pregunté en ese momento.. ¿Será una comida? "¿Qué es Nakba?" le pregunte en mi ignorancia. "¿Nos querrán advertir sobre alguna salsa picante árabe que lleva ese nombre?".


En fin, y en resumen, la Nakva es el nombre que le ponen los árabes palestinos al tiempo de independecia del Estado de Israel. O sea, lo que ellos llaman la "tragedia palestina" sobre la expulsión de los árabes del territorio que ahora es Israel. Cada Iom Haatzmaut nuestro (día de independencia) es día de duelo para los árabes palestinos.
Este es un mito creado por los palestinos, el de la expulsión de cientos de miles de árabes, con el único objetivo de destruir al Estado de Israel.

¿Cómo funciona? Así: tal como nosotros tenemos la Ley del Retorno, la cual permite a cualquier judío, ser inmediatamente ciudadano israelí, ellos también buscan su "ley del retorno" basados en este mito.

¿Por qué este mito colabora con la destrucción del Estado judío? Porque si llegan a ingresar a Israel millones de árabes (o sea la cantidad que ellos dicen que fueron expulsados más sus hijos, etc.), si llegan a formar parte de la población israelí, entonces los judíos serían una minoría del Estado. Ya no sería más un Estado judío, sino un Estado árabe donde viven millones de judíos. Y con este punto, todos los partidos políticos, de la más derecha a la más izquierda, concuerdan (quizá es lo único en que concuerdan).

De todas maneras no quiero entrar en detalles sobre lo ocurrido en la época de la independencia del Estado. Para eso están los períodicos, documentos y todo lo que quieran sobre lo ocurrido (de paso, ahí van a ver que fueron los propios países árabes que les pidieron a los árabes palestinos que se vayan de sus casas por un tiempo, para así poder hacer un ataque a gran escala contra el recién nacido Israel, para "echar a los judíos al mar"). No hay interpretaciones, no hay histografía, son hechos.

Pero volviendo al tema, hay algo que me dejó dado vuelta (si existe esa expresión).

Primero le pregunté qué hacía entonces en Israel, a lo cual me respondió que sus ideas habían cambiado, pero que la pasaba bien allá. Luego seguimos hablando sobre vivir en Israel como si fuese cualquier otro país.

Después de un rato se me encendió un poco bastante la chispa de la indignación y le escribí:

"Me parece que 60 años de esfuerzo, y que nadie nos ayudó, y mucho menos los árabes, para que nosotros mismos nos tiremos abajo lo construido, es algo que no puede pasar. Y si no estás de acuerdo, por lo menos deberías respetarlo, y mantenerte neutro, pero no militar activamente en contra del país que te recibió con brazos abiertos como judío y por ser judío".

Luego continuamos enfrascados en una discusión sobre la historia israelí-árabe. Al fin se tuvo que ir, y se fue sin despedirse por lo cual seguí escribiendo unas líneas más sin saber que no estaba. Lá última, y que quedó resonando como un eco en el cyber espacio, fue nuevamente: "¿Qué hacés en Israel entonces?".

¿Cómo puede vivir con esa contradicción? Y más aún ¿por qué lo hace? ¿Por qué activa en algo que en realidad es para destruirlo a él mismo? ¿Se querrá auto boicotear? ¿Querrá "destruirse" pero todavía vivir como tal?

En conclusión surgieron dos reflexiones:

1) La verdad de la historia, y su interpretación.

2) La incoherencia del ser humano, al punto de ser destructivo para él mismo y para los que lo rodean.



Comenten y coméntese entre ustedes que puede estar muy bueno.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La actitud de tu amigo no es la de la coherencia democrática?

Él se esfuerza porque los palestinos tengan el mismo derecho que tiene todo judío en Israel.

Su postura es, ciertamente, destructiva para lo que ama, el estado de Israel, pero tal vez su amor por la integridad sean más fuerte.

En este punto, debido a la polémica que siempre envuelve toda discusión sobre el conflicto árabe-israelí, me veo obligado a descubrir mis cartas con el fin de evitar recelos.

No soy sionista, es más, creo que el sionismo hace mucho daño al colectivo judío y se gana muchos enemigos.

Personalente creo que las potencias occidentales ayudaron a crear Israel a modo de base permanente en una zona netamente hostil importándoles muy poco el sufrimiento de sus habitantes, y en esto incluyo a palestinos e israelíes por igual.

Un saludo!

Renton

Sublimación Circuncisa dijo...

Renton:
Te pido disculpas, pero comencé escribiéndote un comentario que termino siendo casi un artículo. Por eso lo publiqué. Es "¿Humus o Nakva? - Reloaded".