miércoles, 9 de mayo de 2007

Robo de-mente

Daniel estaba estresado. Si perdía el examen de esa materia, no tenía suficientes materias aprobadas como para pasar a Cuarto Ciclo; y se quedaba estancado en Tercer Ciclo todo el año siguiente, algo bastante jorobado que no podía soportar. Entre el trabajo y el estudio para los otros exámenes, no le había quedado tiempo para estudiar para éste, y no estaba dispuesto a perderlo por nada del mundo. Sólo quedaba una opción: copiar un poco durante el examen. Es así que se escribió un “trencito” (más bien parecía un tranvía por la longitud) con un resumen de las unidades temáticas del examen, ocultándolo bien entre su media y su pierna. “¿Quién no copió alguna vez? Esta vez es fundamental para mí” pensaba. Agradeció cuando vio que era múltiple opción, así no tenía que "sacar la guitarra". Y le fue muy bien. O sea... copió muy bien; y así Daniel pudo pasar de Ciclo.

¡TU TURNO! Si te pasa lo mismo que a Daniel, y tuvieses que copiar para no “perder un año”... ¿no lo harías?



RESPUESTA A “ROBO DE-MENTE”
La solución al problema en cuatro pasos.

(a) El Rabino Menashe Klein en un libro de consultas que escribió (Mishneh Halachot, VII), observa que en primer instancia, en términos generales, “copiar” da cuenta de un término conocido como gnevat da’at, o sea algo así como “robo de mente” aunque en este caso la traducción más exacta sería “engaño”. Consiste por lo tanto en un tipo de fraude y una violación del precepto “No robar” (Éxodo 20:13). El Shulján Aruj (libro eje de leyes judías cotidianas), en el tomo Joshen Mishpat 228:6-7, presenta una descripción de actividades específicas que son llamadas “robo”, sin que involucren perjuicios económicos (por ejemplo, un robo poco conocido como es el de "robar" el tiempo a alguien).

(b) El “engaño” o “robo de mente” tiene en este caso 3 aspectos:

a. Copiar es engañar al profesor, respecto a las pautas del examen.
b. Copiar de un compañero, es robo de sus ideas.
c. Copiar de un “trencito”, es sobre todo, engaño a uno mismo.

(c) Este tipo de “engaño” resulta en un completo fraude. Las notas de los cursos (cuya evaluación es el examen) sirven para determinar el grado de estudios de la persona. En base a esto, el estudiante puede recibir una beca, o en otra situación, puede conseguir un empleo remunerado, situaciones para las cuales no está capacitado o no es merecedor. En estos casos, argumenta el Rabino Klein, no sólo el estudiante que hace trampa comete una ofensa moral, sino que la persona que le concedió la beca o el empleador que le dio el trabajo, podría tener una demanda o alegación para recobrar los fondos obtenidos por medio del fraude.


(d) En lo que respecta a copiar o hacer trampa en el estudio de judaísmo, Rambam (Maimónides) en su libro Mishné Torá, Hiljot De’ot capítulo 6, indica que además de ser gnevat da’at o “engaño”, es también Jilul Hashem, un concepto que significa “profanación del Nombre de D’s”, refiriéndose a algo así como “avergonzar a D’s”, o restarle importancia a D's. Por dos razones: 1) la idea de que alguien puede estudiar judaísmo y después actuar deshonestamente, dice que el Autor no tuvo “impacto”; 2) la mala reputación que traen estos estudiantes de Torá, equivale a traer mala reputación a la Torá misma.

(e) En general estudiar involucra una futura responsabilidad. Muchos oficios y carreras implican un compromiso hacia un tercero. Por ejemplo, el médico, el carpintero, el psicólogo, el obrero, el rabino y el arquitecto (para mencionar unos pocos) pueden tener la vida de otra persona en sus manos, tanto a nivel físico, mental o espiritual. Estudiar para cada examen con seriedad e interés es parte de esta responsabilidad y compromiso hacia la vida del prójimo.

Daniel, lo sentimos mucho, pero según el judaísmo deberías cursar el Ciclo nuevamente, sabiendo que no es “perder un año” sino por el contrario adquirir responsablemente y con justicia tus conocimientos. Por ahora Dani... sólo estás nominado...

(No sé quién sacó la foto de abajo... Pero quedaron regalados...)

Si tienen dudas del estilo “¿vos qué harías?” y quieren una respuesta, no duden en escribir a vosqueharias@gmail.com detallando la situación que proponen.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Nada más circunciso y sublimado que este artículo que no es de tocador, sino de mirador.

Dayh dijo...

Hay cosas que no son justas, no es justo que vos hallas superado un año de tu vida con esfuerzos constantes y después en un examen te cague una nota, en un día de tu vida se te fue al carajo, y como esas cosas hay mil, no está bien copiar, ni hacer trampa, pero no hay arquitecto ni abogado ni escribano que en su vida no halla copiado y eso no significa que le esté quitando el puesto a alguien, si no no estaría capacitado para avanzar al siguiente curso en ninguna instancia, bueno...

Sublimación Circuncisa dijo...

Dayh:
¿De qué justicia hablás? ¿Es justo copiar? Si se pierde el examen, y que ya me pasó, es por no estudiar bien. Yo diría que la justicia no tiene nada que ver en esto.
Y por supuesto que no es real que los arquitectos, etc., se hayan copiado alguna vez. Hay muchos que sí. No todos por suerte! Si todos hacen algo.. ¿vos lo hacés?